![]() Cuando los tiempos "andan recios" no soluciona el problema pagar unas lecciones de risa, o a un psicólogo para que nos haga terapia de reincorporación al puesto laboral después de vacaciones. Tampoco sirve de mucho meterse en la bañera y esparcir pétalos de rosas mientras aspiramos el aroma de un "floral inciense stick" en un ambiente de penumbra. Aunque esté de moda. Eso relaja, reduce el estrés, y puede estar muy bien e incluso ser aconsejable en ciertos casos. Pero no arregla la situación a todos aquellos que han perdido el puesto de trabajo y tienen que asumir una economía personal precaria, por muchos fitness y jacuzzis que se frecuenten. Tampoco la de aquellos que lo perderán en los próximos meses. Andan los tiempos recios. Muy recios. Lamento comenzar con tanta crudeza pero, además de recrearnos en los estados emocionales a los que hemos sido tan proclives durante estos últimos años, malinterpretando a Goleman, ya es hora de que retomemos nuestro potencial de inteligencia, utilizando esa capacidad que nos diferencia del resto de seres vivos, para discernir, comprender y asimilar la realidad de las cosas, elaborar la información necesaria y utilizarla adecuadamente para la consecución de unos objetivos, claros, concretos, rentables en lo económico y en lo social, con un cierto grado de utopía,… ¡y tomemos decisiones valientes! Puestos ya a ser exigentes, ¡pongamos a trabajar la voluntad!, aún a riesgo de ser "quemados como herejes por la Nueva Inquisición" de "pastelitos light" que pregonan el "culto al yo" evitando cualquier posible situación de esfuerzo que ponga a prueba la capacidad humana, olvidándose de los principios elementales de lucha, dedicación y esfuerzo como medio de realización y crecimiento personal y social que ha cimentado la evolución y desarrollo de la especie humana, desde sus orígenes y a lo largo de toda la Historia. Asumámoslo en todos los ámbitos, empezando por el colegio, siguiendo por el desarrollo individual, continuemos con el profesional, apliquémoslo en nuestros equipos de trabajo, hagamos que circule como savia por la empresa y que, finalmente se convierta en un estilo de vida que impregne todo el tejido social. Sólo así podremos competir con Europa y en un mundo globalizado. Sentimiento, Inteligencia y Voluntad no están reñidos, son complementarios, pero desgraciadamente los dos últimos sí están infravalorados a favor del primero por ciertos gurús de lo fácil", por el grado de exigencia y compromiso que representan en nuestra vida. No son modelos para nuestra juventud los "yogurcitos" que nos presentan ciertos programas de televisión, algunos concursos de moda, frívolas series "guay",… que viven una cultura del éxito fácil, no realista. No, no son los modelos que necesitamos en el siglo XXI. Tanta mediocridad acaba por contaminar nuestro Medio Ambiente Social, trayendo como consecuencia que en los momentos que en los momentos difíciles no sepamos cómo reaccionar para enfrentarnos a ellos. La juventud merece que le ofrezcamos otros referentes: es de justicia. Félix Velasco Consultor de Management www.fvamanagement.es Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla |
